escritos

Cena para dos…

Buenos días paceños y viajeros,

Oficialmente ya es verano y con el calor llegan las visitas, los viajes, aparecen nuevas amistades, amores y aventuras que nos hacen vibrar el corazón, y cuando estamos en tal excitación no nos paramos a analizar nada, solo vivimos el momento.

¿O no?

Pero hay otra cara en la moneda, esa que nos venden en la televisión, redes sociales, cine donde vemos personajes de mujeres y hombres que, a más de uno(a) nos hace soñar con tenerlos(as) a nuestro lado ¿y por qué no? tenemos derecho a tener todo lo que deseamos y todo es posible; perooooo es aquí cuando nos frena la realidad con un chorro de agua fría, por que, idealizamos a las personas por su belleza física y creemos que también serán seres humanos perfectos (cosa que no existe), por naturaleza somos imperfectos, todos adolecemos de algo, y por regla general nos unimos con personas opuestas a nuestra personalidad sin analizar lo que esto podría conllevar en el futuro, que por desgracia, es el principal motivo por el que muchas parejas no perduran para toda la vida.

El punto es que elegimos compañeros(as) que nos hacen vibrar el corazón y perder la cabeza en un instante, y, a pesar que vemos cosas q no nos gustan del todo erróneamente pensamos que lo(a) podremos moldear a cómo los idealizamos, y antes de conocer más a profundidad a esa persona ya estamos pensando en que les cambiaríamos, por ejemplo, si les sobran kilos (ya le haré bajar de peso) si es infiel empedernid@ (ya cambiará con mi amor) si es clásico(a) al vestir (ya lo modernizaré) o viceversa y así podría anexar una larga lista, y si te paras a analizar ¡esto es terrible!

Lo principal es tener gustos en común, metas o estilos de vida similares del camino de la otra persona, que en un futuro puedan compartir, (ojo) con esto no quiero decir que te busques un clon.

¿Por que te cuento todo esto?

En una ocasión una mujer (la cual no recuerdo su nombre) me dió generosamente un consejo muy sabio el cual me gustaría compartir contigo hoy.

“Cuando te enamores y sientas que es con quien quieres compartir toda tu vida, toma en cuenta los detalles que menos te agraden de su personalidad y enamórate de ellos por que serán tus compañeros de vida”. Bien sabemos que cuando se pasan los dos años de euforia y amor pasional llegará un momento que lo que más te gustaba se podría volver un costal de carga en tu vida, así que antes de amar sus cualidades abraza sus defectos y, a su vez, cuando esa persona llegue asegúrate que te ame con todo y tus defectos, no cambies nada para agradarle, sé tu misma, por que si aprendes eso tendrás una relación sana y duradera…

en aquel tiempo era demasiado joven para entenderlo, pero ahora sé exactamente a que se refería.

Así que te invito a amarte con todo y tus defectos, por que así no permitirás que nadie te cambie para poder amarte, si bajas de peso que sea por ti, si vas a cambiar de estilo que sea por que tú lo decidiste, si decides ser monógamo(a) que sea por que te robaron el corazón hasta decir no necesito más. Aprende a tomar tiempo para conocer a la otra persona lentamente, sin prisas, no esperes que te cure las heridas, ni tampoco quieras curar las suyas, busca un complemento.

Retomemos la cultura del conquistar, sin sexo, sin besos, con los nervios de volverla(o) a ver, de no saber qué pasará, no importa la edad qué tengas conquista y déjate conquistar.

Vive, ríe, sueña, llora, salta, duerme, enfurecerte contra el mundo pero recuerda que si sientes todo eso es por que estás disfrutando de tu mejor regalo…

Vivir_

Así que da gracias a Dios por esta nueva oportunidad, no pierdas contacto con tus seres más cercanos y amados, no tengas miedo a ir al cine sola(o) a un restaurante.

Vive sin pretender agradar a los demás, brilla por ser tú mismo(a), con esto no quiero decir que no seas generoso(a) con los demás o seas intransigente a los cambios que puedan ser positivos tu vida.

No cambies tu esencia más pura por que tarde o temprano te sentirás como ave en una jaula…

Te deseo un feliz vuelo ya sea sola(o) o acompañada(o) siendo siempre tú.